diciembre 25, 2010
La paradoja de nuestro tiempo
diciembre 03, 2010
Medios de comunicación y medios de incomunicación.
La baja natalidad es la base de la crisis económica
julio 07, 2010
'Food, Taste & Hunger': un cortometraje que te hará pensar
Creo que este video (de 6:10 minutos de duración) nos puede hacer reflexionar sobre muchas cosas. No sé si se trata de un documental real o si es ficción, pero lo que realmente importa es la reflexión a la que cada uno pueda llegar.
junio 27, 2010
Saramago murió; Dios vive
junio 26, 2010
Amar lo humano
mayo 29, 2010
Ser madre
Carta de un sacerdote
abril 01, 2010
¡Mi querido agnóstico!
Autor: Louis de Wohl
Fuente: Conoze.com
agosto 26, 2009
DIÁLOGO ENTRE DOS EMBRIONES DENTRO DE SU MADRE: EL PEQUEÑO ESCÉPTICO Y EL PEOUEÑO CREYENTE.

(De un texto de Henri Nouwen, teólogo holandés)
mayo 16, 2009
Los tres últimos deseos de Alejandro Magno

marzo 23, 2009
Gracias por no abortarme

Los aniversarios de boda son fechas de felicitaciones y agradecimientos. Siempre hay algún hijo que se levanta y, en boca de todos, dice unas palabras dando las gracias a los padres por haberles dado ejemplo, por estar siempre ahí, por la educación recibida, por la escuela o universidad a la que les llevaron… Y es que así es. A los padres hay que agradecer un montón de cosas: todo.
Me gustaría no haber tenido que esperar a esas fechas señaladas. Por justicia, deberíamos haber tenido la capacidad de poder hablar, tan sólo unos minutos, los primeros instantes de vida. Porqué no hay razón más importante en la vida que la de agradecer a los padres la oportunidad de haber nacido: gracias por pensar en mí cuando teníais una vida mucho más sencilla, por dejar de pensar en vosotros, por complicaros la vida, por ser materialmente más pobres, por dejaros dar disgustos, por soportar los dolores, complicaciones, malestares y demás síntomas que os supuso mi embarazo.
Cuando nací, lo primero que hicisteis fue abrazarme y besarme. Yo no podía ni sabía hacerlo pero, desde luego, el que hubiera tenido que saltar a vuestros brazos, sin duda, tendría que haber sido yo, por darme la oportunidad que otros no tuvieron ni tendrán.
Corren tiempos difíciles para los futuros bebés. Se preparan leyes para continuar permitiendo que, una de las mayores causas de mortalidad infantil, siga creciendo.
Gracias mamá, gracias papá por no haberme abortado.
febrero 26, 2009
Ayuno cuaresmal: una propuesta del Papa

Si el año pasado, el Santo Padre, Benedicto XVI, centró su mensaje de Cuaresma en el tema de la limosna, en 2009 nos invita a reflexionar sobre el sentido cristiano del ayuno. En nuestro contexto cultural, marcado por la sobreabundancia y el bienestar material, el testimonio de Jesucristo retirándose al desierto en oración y ayuno, por espacio de cuarenta días, se convierte en un signo impactante y en una llamada apremiante para todos los discípulos de Cristo.
Integridad y unidad de vida
Con frecuencia suponemos que los “enemigos” de nuestra felicidad están fuera de nosotros. ¡La realidad es muy distinta! De hecho, uno de los mayores dramas que padecemos es nuestra “fractura interior”, fruto de la falta de integración entre las tendencias espirituales y las carnales. Así lo expresa el propio San Pablo: “Realmente, mi proceder no lo comprendo; pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco. ¡Pobre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?” (Rm 7, 15. 24).
Una de las principales causas de infelicidad es la propia incoherencia respecto a nuestros principios, que nos lleva a sentirnos impotentes para conducirnos en la vida, hasta el punto de ser más bien “arrastrados”. Lo expresa el Catecismo de la Iglesia Católica, sin medias tintas: “La alternativa es clara: o el hombre controla sus pasiones y obtiene la paz, o se deja dominar por ellas y se hace desgraciado” (CIC 2339).
Pues bien, el Papa en su mensaje de Cuaresma nos propone el ayuno, como un instrumento eficaz –que no el único- para alcanzar la añorada integridad personal: “La práctica fiel del ayuno contribuye, además, a dar unidad a la persona, cuerpo y alma, ayudándola a evitar el pecado y a acrecer la intimidad con el Señor”.
Libres para abrazar la voluntad de Dios
A diferencia de algunas filosofías orientales, el ideal cristiano no es el mero “autodominio”. El ayuno cristiano persigue la libertad interior, necesaria para poder descubrir y abrazar la voluntad de Dios –en definitiva, para la conversión-, verdadera fuente de felicidad para cada uno de nosotros. Así lo expresa el Papa en su carta: “El verdadero ayuno, por consiguiente, tiene como finalidad comer el «alimento verdadero», que es hacer la voluntad del Padre (cfr. Jn 4, 34)”.
Me permito ilustrarlo con un ejemplo: Supongamos que un individuo fuese trasladado a la mitad de una pendiente muy inclinada. Una vez allí, se plantea si el camino correcto es el de subida o el de bajada. Es verdad que el libre albedrío del que está dotado le permite tomar cualquiera de las dos opciones. Pero, sin embargo, no es menos cierto que la dificultad de la subida, especialmente si no está ejercitado en el esfuerzo de la ascensión, puede llegar a condicionar en gran medida su discernimiento. ¡La probabilidad de hacer coincidir su elección con la opción más fácil, es muy grande!
Pues bien, el ayuno cristiano es un ejercicio voluntario de renuncia, que persigue el crecimiento en la libertad interior, necesaria para la búsqueda de la verdad y del bien en nuestra vida. Sólo así podremos “conducirnos” hacia el cumplimiento de la voluntad de Dios, sin ser arrastrados por la ley de la… “gravedad”.
Ayuno de televisión e Internet
Es obvio que el ayuno no se circunscribe exclusivamente a los alimentos. Es muy conveniente que las modalidades elegidas a la hora de practicar el ayuno, incidan en nuestras esclavitudes personales. Me atrevo, no obstante, a proponer un ayuno muy saludable para todos en esta Cuaresma, además del tradicional ayuno de alimentos, que en absoluto ha perdido su actualidad. Me refiero al ayuno de televisión e Internet.
El consumo de televisión y de Internet está alcanzando niveles de auténtica “esclavitud” entre nosotros. Si nos atenemos a las encuestas más recientes, el consumo televisivo medio diario del ciudadano español es de 227 minutos (¡3 horas y 47 minutos!). A esto ha de añadirse el consumo de Internet, en continuo crecimiento. Los consumos pasivos de estos medios de comunicación, así como la falta de sentido crítico frente a ellos, son un obstáculo muy serio para nuestra madurez y conversión y, en definitiva, para nuestra felicidad.
Con frecuencia solemos expresar nuestro malestar con respecto a los contenidos que se nos ofrecen en las pantallas; pero, paradójicamente, lo hacemos sin apagar el televisor y sin desconectarnos de Internet. Esta misma contradicción es suficientemente indicativa de nuestra falta de libertad interior. Dentro del año paulino en el que nos encontramos, resuenan en nosotros las ardientes palabras del Apóstol: “Para ser libres nos libertó Cristo. Manteneos, pues, firmes y no os dejéis oprimir nuevamente bajo el yugo de la esclavitud” (Ga 5, 1). Todo ello nos llevará a concluir: ¡Hay que ser libres para ayunar, pero también hay que ayunar para poder ser libres!
octubre 21, 2008
Internet en Familia




octubre 20, 2008
Frikis
En 1932 Tod Browning dirigió una película titulada Freaks. La película en cuestión fue un escándalo en su tiempo, por estar protagonizada por personas con malformaciones y anomalías físicas reales, explicando en su argumento sus vivencias cotidianas y relaciones con los demás a propósito de sus taras corporales. Hoy evidentemente, es un clásico de culto.
Una de las consecuencias de esa película fue que se acuñó popularmente el término Freaks para designar a alguien extraño o marginal. Del Freak anglosajón al Friki español sólo hay un paso. Y ahora es la denominación por excelencia de la persona de comportamiento extravagante, obsesionada en su mundo, sus hobbys o sus aficiones sociópatas, de gustos alternativos y expresiones fuera de su edad.
Al Friki se le vincula por lo general con la introversión y las dificultades en sus relaciones sociales si no están relacionadas con sus intereses. Gafas de pasta, expertos informáticos, hablan Klingon o Quenya con soltura o pueden describirte el árbol genealógico de Yoda, y que la fuerza te acompañe, mi joven padawan, etc.
En lo suyo son expertos. Y de lo suyo pueden hacer una forma de vida.
Pero últimamente el saco de los Frikis sirve para envolver, no ya lo que puede ser objetivamente excéntrico o grotesco, sino lo que una sociedad, cada vez más aborregada, observa como comprometido, desviado o peligroso para sus intereses o corrientes.
Tachando al objetivo molesto de Friki, se agrede y estigmatiza con facilidad y eficacia.
Extraido de un artículo de Enric Cantín
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=11869
abril 18, 2008
La negación de Cristo como fenómeno editorial
En los últimos años se ha convertido en un lugar común de los escritores de ficción escribir relatos que tienen como común denominador la negación de la divinidad de Jesús y de su resurrección.
La diversidad de argumentos y de géneros confluye en un punto central común: Jesús no fue otra cosa que un pensador ilustre, cuyas enseñanzas fueron falsificadas por sus seguidores que en vez de construir el Reino de Dios –entendido como una enseñanza sapiencial puramente humana- construyeron una religión basada en la ficción de la divinidad de Cristo, en su resurrección y en una serie de instituciones, sacramentos y normas morales que no derivan de la predicación de Jesús sino que son una reconstrucción posterior que, en mayor o menor grado, falsifica la herencia del auténtico Jesús.
En estas novelas sus protagonistas se convierten en héroes que luchan por descubrir la verdad oculta durante siglos a la humanidad, conocida sólo por organizaciones secretas y por la Iglesia católica.
La negación de la cristología y de la escatología de la Iglesia católica y de la mayor parte de las confesiones cristianas son el común denominador de estos autores, que al escribir obras de ficción no están limitados por las normas profesionales de la historia.
Lo que ellos hacen es hacer literatura, mejor o peor según los autores. Ellos escriben ficción no historia. Pero es una ficción que niega las creencias más íntimas del cristianismo.
La moda de negar al Cristo de la fe y reconstruir una imagen puramente humana de Jesús no es ni nueva en la Historia ni se limita a la literatura –está presente igualmente en la literatura académica histórica y teológica-. En cierto sentido representan una vulgarización –en forma de relatos de ficción- de tesis defendidas anteriormente en formatos más complejos y menos accesibles al público en general.
Como soy un convencido defensor del valor de la libertad, incluida la libertad para decir tonterías, no comparto el criterio, defendido por otras religiones, que pretende limitar el derecho de los escritores a escribir libremente, incluso cuando lo que escriben ataca los fundamentos de mi fe.
Pero me preocupa la indiferencia con la que los cristianos nos estamos tomando este sistemático ataque contra nuestra fe. Sobre todo porque el fenómeno tiene que ver con algo que no podemos negar, que la fe religiosa de muchos cristianos, quizás de una mayoría, tiene más de tradición social –en declive- que de reconocimiento personal de los fundamentos de la fe y de sus implicaciones. De alguna manera, estos novelistas ofrecen a muchos cristianos sólo una base para racionalizar por qué no creen en la Fe de sus padres.
El fenómeno de la literatura de la negación de Cristo es un síntoma de una sociedad post cristiana en la que los creyentes deberemos asumir que deberemos ser fieles a nuestra fe como los primeros cristianos, en un mundo pagano que debemos evangelizar de nuevo.
marzo 08, 2008
El primer comunista

«Resulta muy seductor», dije, cuando uno de esos mentecatos inteligentes me expuso todo esto. «Permítame, sin embargo, que añada todavía un par de preguntas. ¿Enseñó Cristo también que toda religión es opio para el pueblo? ¿Que Dios es un invento de la burguesía y los capitalistas para mantener en sus límites al proletariado? ¿Que lo único que importa es la vida terrenal, porque es la única que existe? ¿Que la meta final de la humanidad es el ordenamiento paradisíaco del Estado y que deberá comenzar matando a los gobernantes actuales? ¿Que la moral es un invento de los capitalistas para frenar al proletario? ¿Que sólo importa una clase determinada de hombre, los proletarios? ¿Que la vida del individuo no tiene ningún valor frente a los intereses del Estado? ¿Acaso Jesucristo fue un precursor del materialismo? ¿Consideraba que la oración era una estupidez y la visita al templo un acto reaccionario?
diciembre 28, 2007
Derecho y deber de transmitir el ideal del matrimonio

Sabemos bien que éste es el ideal y que, como en todas las cosas, la realidad es con frecuencia bastante diferente, más humilde y más compleja, a veces incluso trágica. Pero estamos tan bombardeados de casos de fracasos que a lo mejor, por una vez, no está mal volver a proponer el ideal de la pareja, primero en el plano sencillamente natural y humano, y después en el cristiano. ¡Ay de llegar a avergonzarse de los ideales en nombre de un malentendido realismo! El final de una sociedad, en este caso, estaría marcado. Los jóvenes tienen derecho a que se les transmitan, por parte de los mayores, ideales, y no sólo escepticismo y cinismo. Nada tiene la fuerza de atracción que posee el ideal.
diciembre 22, 2007
CRITICA A UNA NAVIDAD

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Lo que sucede con la Navidad es un síntoma de lo que le está ocurriendo a la civilización occidental: una creación netamente cristiana que ha perdido su alma. De igual modo que a nivel sociológico la Navidad va camino de convertirse en un residuo del pasado, en una costumbre que ha perdido el hálito que le daba vida, los valores sobre los que se ha construido la civilización occidental se encuentran claramente en crisis y, seguramente, por la misma razón por la que la Navidad se convertido en una momia: porque ha perdido vigencia social el sentido de la trascendencia, que, quizá sin darnos cuenta, le daba vida.
diciembre 10, 2007
Carta para quien quisiera seguir al Cristo

En el Evangelio, escuchamos la llamada de Jesús: « ¡Sígueme! » ¿Es posible responderle con un compromiso para toda la vida?
En todos nosotros, hay el deseo de un futuro feliz. Pero teniendo la impresión de estar condicionados por tantos límites, a veces nos sorprende el desánimo. No obstante, Dios está presente: « El Reino de Dios está cerca » (Marcos 1, 15). Percibimos su presencia asumiendo las situaciones de nuestra vida tal como son para crear a partir de lo que hay. Nadie quisiera sumergirse en los sueños de una existencia idealizada. Aceptemos eso que somos y también lo que no. Buscar un futuro feliz implica elegir.
Algunos toman decisiones valientes para seguir a Cristo en su vida de familia, en la sociedad, en un compromiso por los demás. Hay también quien se pregunta: ¿cómo seguir a Cristo eligiendo el camino del celibato?. Quisiera animar tanto a los como a las que se hacen la pregunta por una opción para siempre: De cara a un compromiso semejante, puede surgir una duda en ti. Pero, profundizando, encontrarás la alegría de darte enteramente. Feliz quien no se entrega al miedo, sino a la presencia del Espíritu Santo.
Quizás apenas puedas creer que Dios te llama personalmente y que Él espera ser amado por ti. Pero tu existencia importa ante sus ojos. Llamándote, Dios no te indica lo que deberías hacer. Su llamada es ante todo un encuentro. Déjate acoger por Cristo, y descubrirás el camino a tomar. Dios te invita a la libertad. Él no hace de ti un ser pasivo. Por su Espíritu Santo, Dios habita en ti, pero no te sustituye. Al contrario, despierta energías insospechadas.
Joven, puedes tener miedo y ser tentado para no elegir, y mantener abiertas todas tus posibilidades. ¿Pero cómo encontrarás una realización si te quedas en la encrucijada? Acepta que hay en ti una espera no realizada e incluso algunas cuestiones no resueltas. Confíate desde la transparencia del corazón. En la Iglesia hay algunas personas para escucharte. A través del tiempo, ese acompañamiento permite un discernir para darte enteramente.