mayo 24, 2007

FRAUDES EN CINES Y LIBRERIAS



Me quedo impresionado cuando en la sección de librería de un conocido establecimiento, encuentro expuestos de una forma muy destacada en una misma estantería los siguientes títulos: El secreto de María Magdalena, La piedra sagrada, La conspiración del templo, El testamento de los siglos, El peregrino del tiempo, La esperada...Las breves sinopsis que aparecen en las contraportadas, son suficientemente elocuentes: "Una auténtica bomba de relojería contra los cimientos del Vaticano", "El descubrimiento de una importante revelación que Cristo hizo a la humanidad y que ha permanecido en secreto a lo largo de los siglos", "María Magdalena fue relegada a un papel secundario en la Iglesia hace más de mil setecientos años. Ahora, con el descubrimiento en 1945, de los pergaminos de Nag Hammadi, podemos saber lo que ocurrió", etc.

Muchos de estos títulos tienen un primer denominador común: se presentan bajo el género de novelas, pero afirmando al mismo tiempo que han investigado y sacado a la luz enigmas ocultados por la Iglesia Católica.

He aquí el primer fraude que se esconde en este género de literatura: si nos disponemos a rebatir con datos científicos las afirmaciones anticatólicas contenidas en estas obras, entonces rápidamente nos responderán diciendo que "no hemos de ponernos nerviosos, porque ya se nos advirtió que se trataba de un novela". Cuando, por el contrario, recordamos a los consumidores de esta literatura, de que se trata de meras novelas, entonces, se nos matiza diciendo que "están basadas en estudios históricos". ¡Una trampa absurda en la que muchísimos lectores se encuentran atrapados!

Con respecto al grado de fiabilidad científica de estos libros, baste señalar un significativo detalle: la mayoría son publicados por autores que se presentan bajo el currículum de "escritor e investigador". ¿Qué quiere decir eso? ¿Qué significa ser "escritor" e "investigador"?

Dicho a las claras, quiere decir que esos autores se han lanzado a escribir en torno a esos temas, sin la más mínima especialización necesaria: no han cursado estudios de Teología Dogmática, ni Filosofía, ni Paleografía, ni Arqueología, ni Lenguas Semíticas, ni Sagrada Escritura, ni Patrología, ni Astrología, ni Historia, ni de Periodismo... Escribir un libro que pretende adentrarse en todas esas materias, sin dar cuenta con precisión de ninguna de ellas, puede tener dos razones de ser distintas: o bien la ignorancia atrevida que sabe descubrir y explotar un filón de oro, o el deseo deliberado de tergiversar y confundir a los creyentes.

Más allá de la denuncia de la falta de rigor científico, es también necesario caer en la cuenta de que la proliferación de esta literatura esotérica responde al deseo de todo ser humano de abrirse a lo espiritual y misterioso.

Bien es cierto que el hacerlo de esta forma, lleva consigo el inevitable peligro de adaptar el misterio a la propia conveniencia o a la ideología dominante, hasta el punto de deformarlo. Este tipo de novelas pretenden llenar el espacio de la religiosidad natural del ser humano, pero desligándolo de todo compromiso moral, personal o social.

¡Siempre vendrá algún libertador a modo de "escritor e investigador", que nos anuncie que ha encontrado un manuscrito secreto, custodiado por los templarios, gracias al cual podamos abrir los ojos y descubrir que nuestros antiguos compromisos morales y eclesiales eran un mero invento de algún cardenal malvado! Es la perfecta "religión light": se procura saciar la curiosidad por lo trascen­dente, liberándonos al mismo tiempo de cualquier compromiso de vida.

El fenómeno sería cómico, si no fuese porque hemos conocido a más de un creyente poner en duda sus convicciones de fe. Recuerdo que recientemente, una persona consumidora habitual de este tipo de literatura se acercó a mí, preguntándome en voz baja y con tono misterioso: "¡Ustedes saben cosas que no pueden contar!, ¿verdad?". No pude por menos de preguntarle qué novela estaba leyendo esos días.

A la vista de todo esto, me formulo las siguientes preguntas: ¿Por qué estas novelas esotéricas antirreligiosas han de referirse siempre a la Iglesia Católica? ¿Por qué ocurre con la literatura lo mismo que con las producciones cinematográficas ("Estigmata", "La mala educación", "Las hermanas de la Magdalena", "El cuerpo", "La sonrisa de mi madre", "Priest", "Amén"...)?

¿Por qué hay tanta literatura y cine crítico hacia el Catolicismo y no ocurre lo mismo con el Judaísmo, el Islam, las religiones orientales, o las demás iglesias cristianas? Da la impresión, como decía Vittorio Messori, de que, en la cultura actual, el antisemitismo ha sido sustituido por el anticatolicismo.

Sin embargo, lejos de hacer una lectura pesimista del momento cultural presente, Messori, en su análisis, considera "providencial" el anticatolicismo de la cultura occidental y del Islam. Es un hecho, que siempre hemos necesitado de la persecución para redescubrir la propia identidad.

Somos conscientes de que si redujésemos el mensaje católico a un blablablá bondadoso sobre el pacifismo, la ecología, la tolerancia y algunos otros valores de amplio y vago consenso, entonces hasta podríamos llegar a resultar simpáticos para la cultura actual. Eso sí, ¡tan simpáticos como insignificantes!


J.I. Munilla, Obispo de Palencia

12 comentarios:

Lourdes dijo...

Yo pienso que como el mensaje de Jesús es tan simple, la gente no piensa que pueda ser así de sencillo y tener a personas que viven para él. Tal vez la Iglesia católica haya pecado alguna vez de un poco de secretismo, pero no más que cualquier entidad o gobierno. Cómo no pueden comprender esa sencillez, tienen que inventar historias e intrigas difíciles de demostrar, para hacer daño, porque no toleran que seamos felices.
Han visto la gallina de los huevos de oro en esta clase de literatura barata, que crea morbo, y además con la falta de cultura religiosa y pasotismo que hay en nuestro mundo actual, tienen la fórmula perfecta para hacer caja y de paso nos atacar a los católicos que ahora no estamos de moda.Saludos.

Cristian dijo...

José:
Pasaba a desear Feliz Pentecostés. Bendiciones.

JOSÉ GUTIÉRREZ dijo...

Hola:
También pienso que esta clase de literatura que crea morbo es la que hace que se vendan más libros y cree espectativas confusas y poco certeras a todo aquel asiduo a dichas lecturas pero que le proporciona la coartada para poder estar en contra de la Iglesia, la cual no sé porqué más de uno tiende a echar por tierra como justificación a su falta de fé.

Saludos

En los Dos Corazones

Anónimo dijo...

libros que mienten sobre lo que ya es una mentira histórica...es justo...la Biblia tampoco se encuentra en el apartado de ciencia ficción... ¿necesitamos creer en algo?...pues que cada uno crea la mentira que más le convenga o le sea más cómoda...saludos a todos los ignorantes, a los que tienen fé y a los que necesitamos pensar por nosotros mismos (y por supuesto nunca llegamos a ninguna conclusión)...(¿aprobará este comentario señor autor del blog jejje?)

Jose Menchon dijo...

Estimado amigo anonimo,
Te agradezco tu comentario, aunque no coincido con las ideas que expones este blog esta abierto a todas las opiniones siempre que se expresen con respeto.

Lo que dices en tu breve comentario podria dar lugar a un interesante e interminable debate....lo cual no es proposito de este blog,aunque se puede hacer por otros medios (e-mail, foros, chats...)

Muchas Gracias, espero volverte a leer pronto!!!!

ahmed dijo...

El autor del texto, el señor obispo, parece olvidar que la interpretación católica del mensaje de Jesús es también resultado de la especulación humana. Tendrán ustedes, los católicos, toda una tradición que remonta a los Padres Griegos y Latinos, pero les falta sentido crítico suficiente para dudar si tal vez esa tradición traicionó el mensaje verdadero del Señor. Pero, ¿Por qué no tomar la aparición de esas novelas y películas como una oportunidad para la investigación y divulgación serias al gran público, para un debate interconfesional, sobre Jesús. Y, por favor, al señor Obispo, quédese con SU TEOLOGÍA DOGMÁTICA, no vaya a ser que con ella nos alejemos más de la verdad de lo que hacen ya esas mediocres novelas.

Jose Menchon dijo...

Gracias AHMED por tu comentario,

estoy deacuerdo contigo en que la aparicion de este tipo de publicaciones puede ser una ocasion para el debate y para investigar y profundizar en ciertos temas.

Pero no creo que los catolicos no tengamos sentido critico, ya que todas las teorias se han estudiado y se siguen estudiando sesudamente siguiendo criterios cientificos.

Otra cosa es que uno no se lo quiera creer o tenga otra opinion, pero no se puede decir que lo que enseña el catolicismo no es respetable....

Saludos!!!

ahmed dijo...

Amigo José Menchon, disculpe si cree que disentir de la interpretación católica sobre Jesús lo ha tomado usted como una falta de respeto a su fe. El Jesús de los católicos no es el mismo que el Jesús de los musulmanes ni el de los judíos, ni el Jesús para los hindúes. Los católicos, al menos oficialmente, creen que Jesús murió en la cruz y resucitó. Los musulmanes creen en Jesús como verdadero Profeta de Dios, pero no aceptan que muriese crucificado ni que resucitase.Incluso rechazan los musulmanes que Jesús se proclamase hijo de Dios.Así figura en el libro sagrado musulman, El Corán. Mire, mi buen amigo, todo musulmán verdadero ama a Jesús, lo considera un hombre santo, pero no Dios. El musulmán cree, por esto y otros motivos, que los cristianos han sido infieles al Jesús verdadero.
Los rabinos actuales, como Jacob Neusner (A Rabbi Talks with Jesus), pese a la distinta fe, comparten una visión semejante a la musulmana, al considerar a Jesús un Maestro, pero no Dios.
Pero no importa, el católico al pertenecer a una Iglesia de muchos "miembros" está confiado en que "todas las teorias se han estudiado y se siguen estudiando sesudamente siguiendo criterios cientificos". Los teólogos católicos tienen una mejor preparación intelectual, superior a los de cualquier otra religión. Se lo reconozco. ¿Y no se les ha ocurrido a los otros "miembros" de la Iglesia, a los no teólogos, preguntarse si realmente sus teólogos, sus "sesudos investigadores", lo tienen TAN CLARO? La respuesta será la perplejidad.
Saludos

Jose Menchon dijo...

Querido AHMED, sin animo de comenzar un debate que seria inagotable y sin animo tampoco de querer convencerte de nada ( respeto tus creencias), quisiera compartir mi opinion contigo sobre lo que dices.

Es verdad lo que dices sobre las creencias de nuestros hermanos del Islam y de nuestros hermanos Judios sobre la figura de Jesus. Existen diferencias notables pero tambien puntos de encuentro ¡esto último es lo que importa! las diferencias no nos deben de extrañar ya que se trata de religiones diferentes que tienen creencias diferentes y puntos de partida diferentes...

Tambien es verdad lo que insinuas sobre las dudas o variedad de interpretaciones de los teologos catolicos. Bueno, de teologos hay muchos, de buenos teologos hay menos....

Para hacer un estudio serio sobre la figura de Jesus hay que acudir a los primeros textos que hablan de el, esto es los evangelios y las cartas de Pablo,entre otros. ¿Que se dice en estos textos del Siglo I sobre Jesús?, Pues que era Hijo de Dios, que hizo milagros para demostrarlo, que fue crucificado y que resucitó al tercer dia. ¿es todo esto cierto?, es cierto que los primeros textos historicos sobre jesus dicen esto, tambien es cierto que los primeros cristianos así lo creian ( de lo contrario el cristianismo no existiria), ahora bien CREERSELO O NO es una cuestión personal, es un tema de Fe...

Saludos!!!!

ahmed dijo...

Amigo Jose Menchon

No se moleste. Le prometo que no le inquietaré más con mis discrepancias. Tampoco quise abrir debate alguno. En realidad supuse que con mi mensaje anterior no había mucho más que decirnos. Usted tiene su fe, y otros, entre ellos yo, tenemos otra, y habrá quienes no tengan ninguna.

Sin embargo, me permitirá que le señale una observación acerca de una incongruencia, no suya sola, sino también de muchos católicos cultos, como lo supongo que es usted. Me animó a entrar a su blog el texto del obispo Munilla con su título “fraudes en cines y librerías”, y por su amabilidad publicó usted mi mensaje crítico que le envié . Usted me respondió asegurándome que las teorías o creencias católicas,- en lo que toca al alcance humano, entendí- estaban respaldadas por “criterios cientificos”, que eran “ teorias se han estudiado y se siguen estudiando sesudamente” .

Es cierto, rigurosamente, que la figura de Jesús se ha estudiado y se estudia con criterios científicos. Pero es FALSO rotundamente que las teorías más plausibles, científicas, sobre Jesús respalden en modo alguno la teología dogmática tradicional. Yo no sé a quienes llama usted “buenos teólogos” pero sospecho quiénes serán. Y ahora le señalo la incongruencia que le decía. Se enorgullecen ustedes de la teología como ciencia, uno de más sólidos soportes para el católico educado y culto, pero cuando la misma teología pretende ser “ciencia”, -y sólo puede haber ciencia cuando no hay dogmatismo preconcebido ni autoridad más que la de la verdad- y cuando sus teólogos comienzan a investigar y publicar en un clima de libertad, ¡Ah! Entonces gritan “no, no, no puede ser, ¿Qué dicen estos MALOS TEÓLOGOS? ¡Estos malos teólogos están perjudicando a la fe! ¡Lo que cuenta es la fe, lo que cuenta es CREÉRSELO.! “

“¡Lo que cuenta es CREÉRSELO.!” Haber empezado por ahí y no querer engañarse ni engañar –que no lo creo de usted- hablando de que SU JESÚS, el suyo, el Jesús católico conforme al dogma, tiene más base histórica que el Jesús de “El código da Vinci”, por citar un ejemplo conocido.¿Se ríe? ¿Cómo sabe usted que SU Jesús es más auténtico? - “Está probado por nuestros teólogos.” ¿Qué teólogos? Sus teólogos - en cuanto a hombres de ciencia, me refiero- y creo que usted algo de eso me lo ha reconocido,-los malos teólogos- “no lo tienen nada claro”. Pero me dice usted, en el fondo “es una cuestión personal, es un tema de Fe...” HABER EMPEZADO POR AHÍ, mi buen amigo, y no pretender hacer creer que en el catolicismo hay algo más que pura fe, como fe también tendrá quien cree en OTRO Jesús: en el de los musulmanes, en el de los judios, en el de Dan Brown y otros novelistas,…

Pero tiene razón al afirmar que son los puntos de encuentro lo que cuenta, no lo que nos separan. Y esos puntos de encuentro son muchísimos, lo creo.Y por ahí es por donde hay que empezar.

Maa salama

Jose Menchon dijo...

Querido Ahmed,

Por desgracia toda ciencia (uso de la razon) exige tener fe (uso de la libertad). La teoria de la evolución , la teoria de la gravedad o la del big-bang (por decir unas pocas) se pueden demostrar pero tambien se han de creer....con la teologia pasa lo mismo. Creer no significa olvidar la razón. Saludos!!!

Anónimo dijo...

Hola saludos y felicitaciones por el bebe y este interesante espacio. Quería compartir con vosotros un sitio interesantísimo que descubrí:

www.villatierra.wordpress.com

Saludos

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